viernes, 17 de abril de 2015

La tecnología no puede reemplazar Pilotos (Chesley B. “Sully” Sullenberger III)



Chesley Sullenberger honored crop.jpgEl horroroso y trágico accidente aéreo del mes pasado en los Alpes franceses ha planteado una pregunta importante que no tiene precedentes: ¿Cómo podemos evitar para siempre que un piloto estrelle intencionalmente un vuelo comercial?

Algunos han sugerido eliminar el riesgo eliminando a los pilotos, y se basan únicamente en la avanzada tecnología de automatización.

Tal pensamiento es, en parte, el resultado de la ubicuidad de la tecnología en nuestras vidas. Pero lo más significativo es que refleja una incomprensión fundamental de lo que hacen los pilotos, y lo que la tecnología puede y no puede hacer.

Hace casi medio siglo que trabajo como piloto (gran parte del tiempo también como experto en seguridad y en temas aeronáuticos). He sido testigo de los enormes cambios en la tecnología aplicada al vuelo. La adopción de nuevas tecnologías ha cambiado dramáticamente la forma de trabajo del piloto. Hemos pasado de pilotar manualmente horas y horas vuelos enteros a utilizar los automatismos la mayor parte del tiempo y solamente volar de forma manual unos pocos minutos.


Lo que la mayoría de los profanos no saben es que los pilotos son siempre los que vuelan el avión. Son los pilotos los que toman todas las decisiones sobre el vuelo, la selección de la ruta, la altitud, el rumbo, entre otras muchas cosas. Estamos constantemente volando el avión con nuestras mentes, incluso si optamos por utilizar una tecnología para ayudar a mover los controles.

La tecnología tiene sus fortalezas y sus debilidades. Por ejemplo, es superior a los seres humanos en su capacidad para vigilar constantemente condiciones durante un período prolongado de tiempo. Sin embargo, a pesar de la mejora continua de la fiabilidad de la tecnología, esta falla y a veces en la forma y manera mas inoportuna. Cualquiera que dude de que la tecnología pueda fallar en el momento más inoportuno es que probablemente nunca ha utilizado un ordenador. La tecnología también está limitada, ya que sólo puede hacer aquello para lo que se diseñó y para lo que se programó.

Todo esto significa que todavía no existe un sustituto de lo que pueden hacer los seres humanos cuando interaccionan con la aeronave. Tal vez lo más importante de dicha interacción sea nuestra capacidad de adaptación e innovación.

Considere usted lo que se ha venido en llamar "el Milagro en el Hudson" - mi amerizaje de emergencia en el vuelo de US Airways 1549 después de que los dos motores fallaran, como resultado de un choque con varias aves.

Vi las aves aquel día sólo 100 segundos después de que despegáramos, alrededor de dos segundos antes de que los golpeáramos. La distancia con ellas era algo más de dos campos de fútbol, pero nos movíamos a 350 km/h. No había suficiente tiempo o distancia como para maniobrar un avión a reacción de ese peso y evitarlas.

Y entonces, como en una película de Hitchcock, nos avalazamos sobre la bandada. Vi a los pájaros llenar el parabrisas. Podía oír los golpes y ruidos sordos en el parabrisas, las alas, los motores y en el fuselaje. A medida que las aves entraban en el interior de ambos motores comenzaron a dañarlos, oí ruidos tremendos que nunca había oído antes.

De repente, mi equipo y yo teníamos sólo 208 segundos para hacer algo para lo que nunca antes habíamos entrenado, y debíamos de hacerlo a la perfección y a la primera. Sabíamos que no habría una segunda oportunidad.

Por experiencia sabía que sólo había dos pistas de aterrizaje cerca de nosotros que pudieran  ser accesibles. Pero al mirar por la ventana aprecié (precisamente por mi experiencia de miles de vuelos), que estaban demasiado lejos. No llegaríamos si lo intentábamos. La única opción era el río.

Sin embargo, el hecho de que aterrizáramos (acuatizáramos) un avión comercial que llevaba a 155 personas en el río Hudson planeando sin motores y que no hubiera víctimas mortales no fue un milagro. Fue el resultado del trabajo en equipo, habilidad, conocimiento profundo, y el correcto juicio humano que proviene de la experiencia. A día de hoy, no conozco ninguna tecnología, incluso en el horizonte de los próximos años, que pudiera haber hecho lo que hicimos.

Pero, ¿Podría la tecnología haber impedido el horrible accidente/estrellamiento del avión de Germanwings en el que murieron las 150 personas a bordo? Tal vez. ¿Podría ayudar a prevenir el próximo evento imprevisto? Probablemente no.

Al igual que la tecnología, nosotros los humanos tenemos nuestras limitaciones. Pero un equipo de dos pilotos profesionales supera muchas de ellas porque la aviación comercial a través de la experiencia sabe cómo formar un equipo de expertos y hacerlos trabajar de la mejor manera posible. En este caso 1 + 1 es más de 2. Mediante la gestión de cargas de trabajo y la realización de los procedimientos operacionales, por ejemplo, creamos un sistema que es más robusto, resistente y fiable que la suma de sus partes.

Esto es precisamente todo lo contrario que ocurre con la tecnología. Cuantas más capas se introduzcan en los sistemas estos se vuelve cada vez más complejos, posibilitando más probabilidades o rutas donde se produzcan errores. Hemos aprendido que la automatización no elimina errores. Más bien, se cambia la naturaleza de los errores que se cometen, y hace posibles nuevos tipos de errores.

La conclusión es la siguiente: Los sistemas que integran la mejor de las capacidades humanas y la tecnología son las más seguras para todos nosotros. Así que cuando diseñamos nuestros sistemas, tenemos que asignar funciones adecuadas a los componentes humanos y los componentes tecnológicos. Lo mejor según es que los seres humanos sean los que piloten y la tecnología sea la que monitorice, proporcionando ayuda, avisos e información adicional en la decisión de los pilotos humanos.

Desafortunadamente, no hay ninguna combinación o fórmula mágica que vaya a evitar todas las tragedias futuras. Volar, como la vida, es más complicado que eso.

Chesley B. "Sully" Sullenberger III es capitán retirado de US Airways, experto en seguridad aérea, orador, autor y director general de la empresa Métodos Fiabilidad y Seguridad, Inc.  Más información en www.sullysullenberger.com.

1 comentario:

  1. Realmente interesante y hasta para los que no sabemos nada, acerca de pilotaje, lo entendimos perfectamente.-
    Mis felicitaciones Capitán y Copiloto

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